¿Hay que estar preparados?

Después de algún tiempo sin escribir en este espacio, ¡vuelvo a la carga! En realidad, personalmente, no escribo por deporte sino por necesidad, y esa no aparece todos los días, pero hoy es uno de estos.
El titular de este artículo es una frase que he escuchado por años en los círculos cristianos, cuando se abordan temas referentes a los últimos tiempos descritos en La Biblia: "Hay que estar preparados". Al respecto, siempre me pregunté que queria decir aquello y nunca lo tuve claro y a todos los que escuché, siempre repitieron la frase, pero no dijeron qué era exactamente "prepararse". Pues hoy, en mi acostumbrado momento de oración matutina arribó de nuevo a mi mente esta frase, acompañada de la parábola de las vírgenes prudentes y las vírgenes insensatas (Mateo 25:1-13). No tenemos que descubrir nada adicional de todo lo que ya se comentó al respecto sobre el significado del novio (el Señor Jesús y su segunda venida), el aceite (representa al Espíritu Santo) y las diez vírgenes (una comunidad que dice profesar fe en Jesús). Entonces, ¿cuál es la preparación, según lo que comprendí personalmente? En efecto, »No todo el que me llama: “¡Señor, Señor!” entrará en el reino del cielo. Solo entrarán aquellos que verdaderamente hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo (Mateo 7:21, NTV). En este pasaje, en específico, el Señor Jesús habla de aquellos profetas falsos que dentro de su conversación y exposición pública repiten frases con las que cualquiera entendería que están cerca de Dios, en su relación personal diaria, pero claro, la aclaración está en el mismo pasaje: " Puedes identificarlos por su fruto, es decir, por la manera en que se comportan (Mateo 7:16, NTV)." Sin duda, la relación con Dios es personal y las vírgenes ejemplifican esto. ¿Por qué no cada una de las vírgenes, a quienes se les terminó el aceite, se juntaron con otra que aún tenía para alumbrarse ambas e ir a recibir al novio? Bueno, la fe no se puede prestar y la conciencia personal de dependencia de Dios tampoco se puede transferir. En este sentido, creo que esa pregunta está respondida en el día a día, cuando expreso mi dependencia ante Dios, sea que tenga suficientes recursos o no para hacerle frente a la vida en las situaciones difíciles que enfrentaré. ¿Por qué lo expreso en futuro?. No es un secreto que el caos dentro de las sociedades del mundo arrecia cada día un poco más, como dolores de parto que van en aumento. Solo basta con escuchar las noticias (aunque siempre ha habido sucecos y eventos), porque los que hoy tenemos surgen con más frecuencia y no estaremos excentos de que puedan tocarnos a nosotros mismos y, entonces, ¿qué nos prepara para enfrentarlos? sin duda, nuestra relación diaria con Dios y expresarle nuestra dependencia total. Recuerda, si aún no tienes esa relación cercana con Dios, aquí te comparto esta oración para que la repitas desde tu corazón: Señor Jesús, hoy te entrego mi vida, perdona mis pecados y hazme la persona que tu deseas que yo sea. Te declaro el Señor de mi vida. Amén. Si has hecho esta oración, espera en Jesús, quien te irá dirigiendo en esta vida por los senderos que él desea que camines. ¡Hasta pronto!

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